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miércoles, mayo 26

Llanto por la muerte de un perro de Abigael Bohórquez con fotografías de Jan Puerta

  • Queridos amigos, hace algunas semanas os dije que iría rescatando textos del poeta sonorense Abigael Bohórquez, porque a mí lógicamente me fascina, porque sus libros son dificilísimos de encontrar y porque creo que merece la pena conocer sus poemas y adentrase un poco en su mundo.
  • Esta poesía que os muestro hoy dista muchísimo con la anterior en el tema, no así en su apasionamiento y su talento.
  • Se titula: Llanto por la muerte de un perro y poco se me ocurre decir de él, salvo que lo leáis y los disfrutéis.
  • Las imágenes que forman parte de este post son todas de Jan Puerta, un gran fotógrafo, una magnífica persona llena de talento que hace una labor encomiable en su blog: imágenes y palabras, el cual os recomiendo si todavía no lo conocéis, pues merece mucho la pena, se trata de una joya única en este mundo de los blogs.
  • Sus fotografías, en este caso, son una muestra de perros abandonados que Jan ha ido fotografiando y forman parte de una colección extraordinaria de sensibilidad y buen hacer.
  • Espero que os guste.
  • Llanto por la muerte de un perro, Abigael Bohórquez :
-
  • Hoy me llegó una carta de mi madre
  • y me dice, entre otras cosas: —besos y palabras—
  • que alguien mató a mi perro.
  • “Ladrándole a la muerte,
  • como antes a la luna y el silencio,
  • el perro abandonó la casa de su cuerpo,
  • —me cuenta—,
  • y se fue tras de su alma
  • con su paso extraviado y generoso
  • el miércoles pasado.
  • No supimos la causa de su sangre,
  • llegó chorreando angustia,
  • tambaleándose,
  • arrastrándose casi con su aullido,
  • como si desde su paisaje desgarrado
  • hubiera
  • querido despedirse de nosotros;
  • tristemente tendido quedó,
  • —blanco y quebrado—,
  • a los pies de la que antes fue tu cama de fierro.
  • Lo hemos llorado mucho...”
  • Y, ¿por qué no?
  • yo también lo he llorado;
  • la muerte de mi perro sin palabras
  • me duele más que la del perro que habla,
  • y engaña, y ríe, y asesina.
  • Mi perro siendo perro no mordía.
  • Mi perro no envidiaba ni mordía.
  • No engañaba ni mordía.
  • Como los que no siendo perros descuartizan,
  • destazan,
  • muerden
  • en las magistraturas,
  • en las fábricas,
  • en los ingenios,
  • en las fundiciones,
  • al obrero,
  • al empleado,
  • al mecanógrafo,
  • a la costurera,
  • hombre, mujer,
  • adolescente o vieja.
  • Mi perro era corriente,
  • humilde ciudadano del ladrido-carrera,
  • mi perro no tenía argolla en el pescuezo,
  • ni listón ni sonaja,
  • pero era bullanguero, enamorado y fiero.
  • A los siete años tuve escarlatina;
  • y por aquello del llanto y el capricho
  • de estar pidiendo dinero a cada rato,
  • me trajeron al perro de muy lejos
  • en una caja de zapatos. Era
  • minúsculo y sencillo como el trigo;
  • luego fue creciendo admirado y displicente
  • al par que mis tobillos y mi sexo;
  • supo de mi primera lágrima:
  • la novia que partía,
  • la novia de trenzas de racimo y de la voz de lirio;
  • supo de mi primer poema balbuceante
  • cuando murió la abuela;
  • mi perro fue en su tiempo de ladridos
  • mi amigo más amigo.
  • “Ladrándole a la muerte,
  • como antes a la luna y el silencio,
  • el perro abandonó la casa de su cuerpo,
  • —dice mi madre—,
  • y se fue tras de su alma —los perros tienen alma:
  • un alma mojadita como un trino—
  • con su paso extraviado y generoso
  • el miércoles pasado...”
  • Ay, en esta triste tristeza en que me hundo,
  • la muerte de mi perro sin palabras,
  • me duele más que la del perro
  • que habla,
  • y extorsiona,
  • y discrimina,
  • y burla;
  • mi perro era corriente,
  • pero dejaba un corazón por huella;
  • no tenía argolla ni sonaja,
  • pero sus ojos eran dos panderos;
  • no tenía listón en el pescuezo,
  • pero tenía un girasol por cola
  • y era la paz de sus orejas largas
  • dos lenguas
  • de diamantes.
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martes, marzo 24

Julia Margaret Cameron, enfocando el alma

Julia Margaret Cameron
  • "Pese a algunos grandes retratos, en conjunto, su obra es repulsiva y algunos de esos retratos valdrían por si mismos ante cualquier tribunal para condenar a sus modelos por maleantes y vagabundos” (Photographic News, 1868)."
  • Estas frases, no precisamente alentadoras, es lo que dijo la crítica en su momento de Julia Margaret Cameron.
  • Considerada una gran excéntrica de la fotografía.
  • Nació en Ceylan el 11 de Junio de 1815 en Calcuta (India), en el seno de una familia de diez hermanos. Hija de escocés y francesa pertenecientes a la sociedad bengalí fue educada en Francia hasta los 19 años, donde regresó de nuevo a la India.
  • A los 21 años conoció a Sir. John. Herschel quien más tarde implantó los términos (positivo - negativo y fotografía), y autor del descubrimiento de las propiedades del sulfito como fijador. Siendo Sir. John Herschel el asesor fotográfico de Cameron.
  • Casada con un hombre veinte años mayor que ella, excelente jurista y plantador de té, vivió en la India hasta los treinta y tres años, depués se trasladó con toda su familia a la Isla de Wight, en Inglaterra.
  • Tuvo seis hijos y otros adoptados, por este motivo vivía en un gran caserón, que siempre se encontraba lleno de poetas, artistas y científicos de la época victoriana.
A Study of the Beatrice Cenci
  • Julia Margaret Cameron no empezó a hacer fotos hasta la edad de 48 años en que su familia le regala una cámara “para que se divirtiera”.
  • Y no sólo se divirtió sino que se enganchó de tal modo, que incluso su hijo dijo lamentar verla tan a menudo vestida con ropa de trabajo y oliendo siempre a los químicos del laboratorio.
  • Es de suponer que en la rígida sociedad victoriana no se debía entender muy bien que una mujer “respetable” se comportase de aquel modo, aunque esto no deja de ser poco más que una anécdota en lo que se refiere a por qué fue tan duramente criticada.
Herr Joseph Joachim
  • El motivo fundamental es que hizo todo (o casi todo) lo contrario a lo que sus contemporáneos hacían, fotográficamente hablando.
  • Es la época en que la corriente academicista triunfa. Los fotógrafos intentan buscar reconocimiento imitando a los pintores prerrafaelistas. Retratos aduladores, alegorías religiosas y morales, recreaciones de personajes legendarios, etc…
Alfred Lord Tennyson
  • Julia Margaret Cameron no es ajena a esta moda y su obra se podría dividir en 3 grupos.
  • Por un lado las fotos alegóricas, con temas mitológicos, artúricos o bíblicos; por otro los retratos de personas ilustres (amigos o conocidos de la familia); y finalmente los retratos femeninos de sus allegadas, amigas y sirvientas.
Charles Cameron
  • Cameron aborda las obras alegóricas con un desinterés inusual por el fondo, simplificando las escenas y huyendo del abigarramiento. Tampoco recurre a los montajes, salvo contadas excepciones, o a los fondos pintados, como hacían muchos.
Alice Liddell as a young woman
  • Sin embargo, lo que hizo entrar a Margaret Cameron en la historia de la fotografía son sus otras fotos, sus retratos, que es donde alcanza sus mejores resultados.
Annie
  • En sus fotos de personalidades busca retratos épicos, poderosos, que dejen ver todo lo que de especial hay en esas personas, su grandeza, su obstinación, incluso su predestinación, pero todo ello sin recurrir a teatralidades externas. Sólo luz, atmósfera y rostro.
Charles Darwin
  • Retratos que transmiten, más que retratos que describen, que es lo que hacían la mayoría.
Clinton Parry
  • Sus personajes nunca sonríen y poseen un brillo en los ojos que les infunde vida, fuerza. Al centrarse en sus rostros despreciando el detalle de sus ropas, los hace más atemporales. Busca la fuerza expresiva que confieren unos rostros que emergen desde las sombras.
Elaine
  • En los retratos femeninos al no estar tan atada a la imagen pública que representan los hombres, ya que la mujer de la sociedad victoriana está relegada a un segundo plano, es donde demuestra mayor libertad, haciendo posar a las modelos de manera menos rígida, menos solemne; sin que por ello dejen de posar, ya sea representando actitudes melancólicas o poses al estilo romántico.
The red and white roses
  • Aquí tampoco busca retratos descriptivos y liberada de esa imagen pública del personaje, se dedica a fotografiar lo que ella ve en cada persona, lo que le inspira.
Sinhalese Woman
  • Así hace fotos de amigas y sirvientas como si fuesen la representación del amor, o en el papel de María Magdalena, o una ninfa… Pero con su minimalista puesta en escena y sus planos cerrados, el motivo es lo de menos, ya que lo que se aprecia son unos retratos atmosféricos, intemporales, alejados de la realidad, en ocasiones etéreos.
  • Figuras puras y melancólicas contra fondos imprecisos.
Untitled, (Ceylon)
  • Así pues, los temas tratados por Julia Margaret Cameron son los mismos que abordaron muchos otros de sus contemporáneos, pero su visión, su experimentación formal es la que la hizo destacar y pasar a la historia de la fotografía.
Pray God Bring Father Safely Home
  • En esa época, en cuanto a retrato, lo que se estilaba era fotos de pequeño formato de plano medio o cuerpo entero con profusión en el detalle, estableciendo el estatus social del retratado tanto por la ropa como por el entorno y pose, recurso indiscriminado del retoque para suavizar las facciones, a menudo se recurría a fondos pintados con motivos florares y arquitectónicos.
Petite fille en prière
  • La aproximación de Margaret Cameron al tema no podría ser más dispar. Para empezar, la cámara que le regalaron estaba pensada para paisaje (30×25cm al principio y posteriormente 30×38cm). La focal empleada también era más larga de lo habitual y le permitía centrarse en lo que le interesaba: las cabezas, los primeros planos.
Balaustion
  • Pero las diferencias no venían marcadas únicamente por cuestiones técnicas, sino también por lo que se quería lograr estéticamente. Su inspiración viene marcada por el romanticismo inglés. Pintores mucho menos interesados en la definición de la línea que sus colegas del romanticismo francés. La luz que ella busca es la de Rembrandt.
  • Los claroscuros, las figuras que salen hacia la luz, los fondos oscuros y sin definición, los sfumattos al modo de Leonardo.
Julia Jackson
  • Para el control de la luz, es asesorada por su amigo, el pintor G.F.Watts, que le enseña a modelarla tapando casi todas las fuentes y dejando solo aquellas que inciden donde ella quiere.
  • Pero quizá el aspecto más recurrentemente criticado de su obra, por fácil, es el desenfoque.
The Angel at the Tomb
  • Muchos de sus retratos están fuera de foco, por expreso deseo de su autora, que reconocía que la primera vez fue casual, pero que el resultado le gustó tanto que decidió emplearlo como recurso. En un momento en que todos los fotógrafos se esmeraban en obtener la máxima definición, ella decía que iba moviendo el enfoque hasta que veía la escena como le gustaba, y si ese punto no coincidía con el lugar de mayor nitidez, no importaba lo más mínimo. De hecho llegó a afirmar: “¿qué es el foco y quien tiene derecho para afirmar cual es el más legítimo?”
Thackeray and Her Brother
  • Lo cierto es que todo ayudó a que Julia Margaret Cameron experimentase con esta estética de fotos etéreas, desenfocadas y con bordes imprecisos.
  • El objetivo que empleaba al principio tenía un diafragma fijo de f3,6, por lo que la profundidad de campo era mínima y no podía controlarla.
  • La cobertura del objetivo no cubría todo el negativo, por lo que en los bordes bajaba la calidad produciendo el sfumatto que Cameron deseaba emular.
Untitled, (Ceylon)
  • La poca luz empleada la obligaba a recurrir a tiempos de exposición muy largos (entre 7 y 20 minutos según algunos autores), por lo que es lógico que muchos modelos saliesen levemente movidos, ya que además se negaba a usar los armazones que empleaban antes los daguerrotipistas para fijar la posición de los retratados.
Sir John Herschel
  • Su estilo fue objeto de las mas diversas críticas. Desde las más duras:
  • "-La señora Cameron exhibe su serie de retratos desenfocados de celebridades. Debemos darle a esta señora el beneficio de la originalidad, pero a expensas de cualquier otra cualidad fotográfica-”
  • "The Photographic Journal, el 15 de febrero de 1865."
Mariana 1875
  • Hasta algunas algo más condescendientes, que apreciaban la fuerza plástica de sus retratos, pero que los veían fallidos por falta de pericia técnica, sin lograr entender que pudiese ser una opción legítima.
  • Admirable, expresivo y vigoroso, pero terriblemente opuesto a las propiedades y convenciones fotográficas”, dijo Thomas Sutton.
Untitled, (Ceylon)
  • O los comentarios de su amigo Lewis Carroll, que no podía entender que ella hablase de sus fotos desenfocadas como hallazgos artísticos, cuando el a lo sumo las veía pintorescas.
  • Bien es cierto que también tuvo algunas buenas críticas, pero estas fueron las menos y generalmente procedentes del extranjero:
The Mountain Nymph
  • “Nadie ha capturado y usado los rayos del sol como usted lo ha hecho. Me postro a sus pies”. Victor Hugo.
  • Y habría de ser también un extranjero el que sacara del olvido la obra de Julia Margaret Cameron un par de décadas después.
  • Stieglitz la recupero, admirado como estaba por esos retratos, precursores del pictorialismo que a principios del siglo XX se está apoderando del mundo de la fotografía.
  • Vio en esa obra muchas cosas que él pregonaba al inicio de su andadura fotográfica, como la preponderancia de la visión artística sobre las cuestiones técnicas. El recurso al claroscuro. La no sujeción a la literalidad descriptiva de la imagen.
  • …Y el desenfoque como medio expresivo se extendió, hasta el punto de fabricarse objetivos de foco “suave”.
  • Así pues, Julia Margaret Cameron, es una mujer que pasará a la historia por ser una excepcional fotógrafa que rompió todos los moldes, y que se arriesgó, que hizo lo que su cuerpo y su mente le decían, haciendo unos trabajos que nos deleitarán para siempre la retina y el alma.
Too late
Vivien and Merlín
Yes or No
Annie Cameron
Gareth and Lynette
George Duckworth
Henry Wadsworth Longfellow
Hypatia 1867
Marie Spartali
Pre-Raphaelite Study-October 1870
Queen Esther before King Ahasuerus 1865
The Gardeners Daughter 1867
Summer Days-April 1866
George Frederic Watts
Whisper of the Muse
The Angel at the Sepulchre
The Echo 1868
Paul and Virginia

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