Marga Gil Roësset
- Marga Gil Roësset nació el 3 de marzo de 1908.
- Escultora y dibujante española nacida en Madrid. Hija de un general de ingenieros y descendiente por rama materna de gallegos ilustres, su esmerada educación, hablaba cuatro idiomas, hizo de ella una criatura extraordinaria que deslumbró en el Madrid cultural de la época.
- Nació muy enferma, hasta el extremo de que los médicos la desahuciaron, pero el tesón de su madre y el convencimiento de que por medio del amor podía sacarla adelante la salvaron.
- Aprendió dibujo en el estudio López-Mezquita y con sólo 12 años ilustró un cuento de su hermana titulado, El niño de oro (1920), experiencia que repitió con Rose des Bois (1923).
- A partir de ese momento se dedicó casi exclusivamente a la escultura.
- En los primeros meses de 1932 su devoción por Tagore la llevó a conocer, por mediación de su hermana, a Zenobia Camprubí, traductora del poeta al castellano y más tarde a su esposo Juan Ramón Jiménez.
- Esta última relación fue la causante de su temprana muerte con sólo 24 años, pues su admiración por el escritor se convirtió en una pasión desbordante.
- Viendo que su enamoramiento no era correspondido , su angustia creció de manera desorbitada, y el 28 de julio de 1932 se suicidó poniendo fin a su corta vida, antes de eso dejaría para la posteridad en unos diaríos, textos no exentos de crudeza que cualquiera que los lea y imagine las sensaciones que atormentaban a esta enígmática artista les correrá por la sangre un escalofío...dicen así:
- “Como no duermo, me he salido a la ventana... ya, no es más noche; qué dulce es el amanecer del día último. Se me adentra en el alma por los ojos, manos, boca... parece que soy yo la que amanezco, azul y nueva.
- Tan dentro se me ha ido... mañana, cuando amanezca... Vida si tú piensas en mí...
- Ay... Juan Ramón”.
- …Y es que…/ Ya no quiero vivir sin ti…/ no…ya no puedo vivir sin ti…/… tú, como sí puedes vivir sin mí…/… debes vivir sin mí…/… Si tú no pudieras vivir sin mi, no sobraría, pero como sobro, lo mejor es irme…/…Y como sin ti…es que ni quiero, ni me importa nada…lo mejor es morirme…
Juan Ramón tras su muerte, escribió en agosto de 1932:
Tu sufrimiento, muerta tú, se ha quedado expandido sobre mi, como el rojo del sol, después de puesto, por la tarde. Sentimiento sordo, profundo, concentrado, inmenso, como el rojo de la puesta de sol en un crepúsculo eterno.
ESPACIO
Juan Ramón Jiménez.1932
- Tu forma se deshizo. Deshiciste tu forma.
- Más tu conciencia queda difundida, igual, mayor,
- inmensa,
- en la totalidad.
- Y te sentimos
- alrededor, en el ambiente pleno
- de ti, tu más gran tú.
- Nos miras
- desde todo, nos sumes,
- amiga, desde todo, en ti, como en un cielo,
- un gran amor,
- o un mar.
- Una exposición en el año 2001 en el Círculo de Bellas Artes y numerosos artículos en prensa rescataron del anonimato y del territorio de la leyenda a una artista genial quedando para la inmortalidad tanto sus esculturas , aunque la mayor parte las destruyó ella misma justo antes del suicidio, como sus acuarelas y dibujos en tinta china.





















