- En esta ocasión mi memoria y mi culto se dirigen hacia el escritor Oliverio Girondo: Buenos Aires, 17 de agosto de 1891, Buenos Aires, 24 de enero de 1967.
- Podría decir, e incluso afirmo que este hombre, poeta de los que te dejan tocada de por vida, me trastornó el alma desde el primer poema que leí.
- Su estilo personalísmo me impactó de tal manera que en mitad de la noche me despertaba soñando con sus palabras tan extrañas y atrayentes.
- Recuerdo ahora como una noche de verano viajando en un coche litera de un tren, jugábamos mi acompañante y yo a ver quién sabía más palabras y frases de Girondo.
- Era un imposible, porque aunque poníamos empeño, al comprobar después con las de verdad, no se parecían en nada.
- Recuerdo una de mis favoritas: "mi pulpa lu de vértigo de galaxias de semen de misterio" .
- También :" el sedimento aglutinante de un precipitado de labios" .
- Pensaba yo, quién fuera mujer a lo Girondo, con esos poemas que arrebatan hasta los huesos.
- Mi acompañante me dio la clave: si deseas ser mujer a lo Girondo, te falta un don, una cualidad imprescindible.
- Intrigada le dije: haré lo que sea para conseguir esa virtud.
- Él me dijo: esta noche mientras viajamos a un lugar remoto en este tren podrás conseguirlo, solamente haz lo que sientas, libérate de ataduras.
- Y así fue como a la mañana siguiente me desperté en la cama litera de arriba, habiéndome acostado en la de abajo.
- Estaba sola, bueno con el libro de poemas de Girondo a mis pies, abierto justo en el poema mujer etérea.
- Entonces comprendí el significado.
Marc Chagall
Mujer etérea
- No se me importa un pito que las mujeres
- tengan los senos como magnolias o como pasas de higo;
- un cutis de durazno o de papel de lija.
- Le doy una importancia igual a cero,
- al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
- o con un aliento insecticida.
- Soy perfectamente capaz de sorportarles
- una nariz que sacaría el primer premio
- en una exposición de zanahorias;
- ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono,
- bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
- Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
- Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
- tan locamente, de María Luisa.
- ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
- ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
- y sus miradas de pronóstico reservado?
- ¡María Luisa era una verdadera pluma!
- Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
- volaba del comedor a la despensa.
- Volando me preparaba el baño, la camisa.
- Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
- ¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
- de algún paseo por los alrededores!
- Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
- "¡María Luisa! ¡María Luisa!"... y a los pocos segundos,
- ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
- para llevarme, volando, a cualquier parte.
- Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia
- que nos aproximaba al paraíso;
- durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
- como dos ángeles, y de repente,
- en tirabuzón, en hoja muerta,
- el aterrizaje forzoso de un espasmo.
- ¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
- aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
- ¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
- la de pasarse las noches de un solo vuelo!
- Después de conocer una mujer etérea,
- ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
- ¿Verdad que no hay diferencia sustancial
- entre vivir con una vaca o con una mujer
- que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?
- Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender
- la seducción de una mujer pedestre,
- y por más empeño que ponga en concebirlo,
- no me es posible ni tan siquiera imaginar
- que pueda hacerse el amor más que volando.
- Ay mi más mimo mío
- mi bisvidita te ando
- si toda
- así
- te tato y topo tumbo y te arpo
- y libo y libo tu halo
- ah la piel cal de luna de tu trascielo mío que
- me levitabisma
- mi tan todita lumbre
- cátame tu evapulpo
- sé sed de sed
- sé liana
- anuda más
- más nudo de musgo de entre muslo de seda
- que me ceden
- tu muy corola mía
- oh su rocío
- qué limbo
- ízala tú mi tumba
- así
- ya en ti mi tea
- toda mi llama tuya
- destiérrame
- aletea
- lava ya emana el alma
- te hisopo
- toda mía
- ay entremuero
- vida
- me cremas
- te edenizo.
- Es una intensísima corriente
- un relámpago ser de lecho
- una dona mórbida ola
- un reflujo zumbo de anestesia
- una rompiente ente florescente
- una voraz contráctil prensil corola entreabierta
- y su rocío afrodisíaco
- y su carnalesencia
- natal
- letal
- alveolo beodo de violo
- es la sed de ella ella y sus vertientes lentas entremuertes que
- estrellan y disgregan
- aunque Dios sea su vientre
- pero también es la crisálida de una inalada larva de la nada
- una libélula de médula
- una oruga lúbrica desnuda sólo nutrida de frotes
- un chupochupo súcubo molusco
- que gota a gota agota boca a boca
- la mucho mucho gozo
- la muy total sofoco
- la toda ¡shock! tras ¡shock!
- la íntegra colapso
- es un hermoso síncope con foso
- un ¡cross! de amor pantera al plexo trópico
- un ¡knock out! técnico dichoso
- si no un compuesto terrestre de líbido edén infierno
- el sedimento aglutinante de un precipitado de labios
- el obsesivo residuo de una solución insoluble
- un mecanismo radioanímico
- un terno bípedo bullente
- un ¡robot! hembra electroerótico con su emisora de delirio
- y espasmos lírico-dramáticos
- aunque tal vez sea un espejismo
- un paradigma
- un eromito
- una apariencia de la ausencia
- una entelequia inexistente
- las trenzas náyades de Ofelia
- o sólo un trozo ultraporoso de realidad indubitable
- una despótica materia
- el paraíso hecho carne
- una perdiz a la crema.
- Se miran, se presienten, se desean,
- se acarician, se besan, se desnudan,
- se respiran, se acuestan, se olfatean,
- se penetran, se chupan, se demudan,
- se adormecen, se despiertan, se iluminan,
- se codician, se palpan, se fascinan,
- se mastican, se gustan, se babean,
- se confunden, se acoplan, se disgregan,
- se aletargan, fallecen, se reintegran,
- se distienden, se enarcan, se menean,
- se retuercen, se estiran, se caldean,
- se estrangulan, se aprietan se estremecen,
- se tantean, se juntan, desfallecen,
- se repelen, se enervan, se apetecen,
- se acometen, se enlazan, se entrechocan,
- se agazapan, se apresan, se dislocan,
- se perforan, se incrustan, se acribillan,
- se remachan, se injertan, se atornillan,
- se desmayan, reviven, resplandecen,
- se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
- se derriten, se sueldan, se calcinan,
- se desgarran, se muerden, se asesinan,
- resucitan, se buscan, se refriegan,
- se rehuyen, se evaden, y se entregan.






