martes 10 de noviembre de 2009

Mary Beth McKenzie, pinturas que gritan auxilio

Study nude
  • Mary Beth McKenzie, nació en Cleveland, Estados Unidos y estudió arte en la Art Students League, el Museo de Bellas Artes de Boston, la Escuela de Cooper en Cleveland y la Academia Nacional de Diseño.
ROBE JAPONES
  • Está representada en las colecciones del Museo Metropolitano de Arte, y en numerosas colecciones privadas.
Desnudo invertido
  • Nos encontramos en los brazos de una de las pintoras más polémicas y controvertidas de nuestro siglo, pues sus pinturas y quizás más insistentemente sus retratos han suscitado opiniones encontradas sobre la frialdad y la falta de sentimientos que habitan en sus pinceles.
Mimbre verde
  • Mary Beth Mckenzie es una pintora extraordinariamente introvertida, una mujer que ha sabido reflejar en sus figuras, semblantes, en la ausencia de movimientos y en sus colores fríos la incomunicación, la dificultad a la hora de encontrar las palabras que nos saquen de nuestro mundo de terrores, de dolores y de soledad hacia el otro; siendo así que ni en los retratos amatorios las figuras tiendan a unirse corporalmente: siempre una frialdad de hielo parece acabar brutalmente con los sentimientos.
Perfil de chica
  • Mientras por el contrario la valoración más amable y generosa hacia Mckenzie aparece en época reciente: la pintora de la incomunicación está pidiendo auxilio a gritos, sus figuras parecen contener un dolor extremo, casi cercanos al estado catatónico, alzan sus ojos desesperados hacia el espectador en espera de un movimiento que les indique cómo continuar, cuáles son las palabras que deben pronunciar o cuáles son los gestos amables que se espera de ellos.
zsuzsa, cat
  • No es cuestión baladí que dentro de sus colores fríos: los azules, los grises gélidos parezca divisarse, a veces en lontananza, algún rojo o anaranjado que cual guiño ex-machina salve a sus dolientes seres de la soledad absoluta y de la frialdad de hielo que penetra en sus cuerpos pero no en sus corazones, aunque no sepan cómo expresarlo.
Marcsi
  • Afortunadamente, estas atormentadas figuras encontraron en su camino a Mary Beth Mckenzie la pintora de la empatía, de la comprensión, de la belleza en el tormento.
Couplé
  • "Cuando pinto a alguien, me preocupa menos la imagen que el carácter o el espíritu de esa persona".
Marsci,window
Autorretrato con máscaras
Coffee Shop
Coffee Shop, detalle
"Larry David"
"BASS PLAYER EN REPOSO"
Z & M
Constanza, primer niño y Modigliani
Hombre de perfíl
Paul
Conversación
Ventana en Nueva York
"JAZZ GUITAR PLAYER"
Brick Wall
Andrea
Loft interior con desnudo
Sleep
Dan Gheno
Mission chair
Estudiantes de arte
Butterfly Amaya
Andrea
Namiko
Mirror
Girasol
Pareja: Amena y Maurice
Sleep (Cristina y Benat)
Conversación: María y Mery
"Amena (Red Dress)"
"Marcsi y Alex"
"Hermanas (Tanya e Irene)"
"Dying Swan"
  • Entra el lenguaje.
  • Los dos se acercan a los mismos objetos.
  • Los tocan
  • del mismo modo.
  • Los apilan igual.
  • Dejan e ignoran
  • las mismas cosas.
  • Cuando se enfrentan, saben que son el límite
  • uno del otro.
  • Son creador y criatura.
  • Son imagen,
  • modelo,
  • uno del otro.
  • Los dos comparten la penumbra del cuarto.
  • Ahí perciben poco: lo utilizable
  • y lo que el otro permite ver.
  • Ambos se evaden
  • y se ocultan.
Coral Bracho
Mara, espejo
"Sunday Mornings"
Autorretrato
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martes 3 de noviembre de 2009

La viuda de Demetrio, Miguel de Unamuno

Ramón Casas
  • Queridos amigos, esta vez os traigo un texto de Miguel de Unamuno, sobran las palabras ante este genio de las letras. Pensador, poeta, filósofo, un escritor fuera de serie que sigue provocando la fascinación y la admiración de cuantos leen sus libros.
  • Particularmente me entusiasma, no me canso nunca de leer sus escritos y en esta ocasión os dejo un texto exquisito, irónico, inteligente y brillante que hará, espero, las delicias de todos vosotros.
Amadeo Modigliani
  • Conocí una cierta viuda, afligida de serlo, pero admirablemente vividora, y hasta filósofa, con la más honda filosofía de la viudez.
  • Faltábale el consuelo de los hijos, pues su marido no se los había dejado, de manera que en ellos se reprodujese.
  • Pero, aunque sin hijos, no por eso dejó de encontrar un muy elevado y muy sutil consuelo a la aflicción de su temprana viudez.
Edouard Manet
  • Y digo temprana, porque había enviudado a los veintisiete años, aunque yo no la conocí sino cuando pasaba ya de los sesenta y siete; esto es, cuarenta años después.
James Jacques Joseph Tissot
  • Cuando ocurrió aquella inesperada desgracia —me decía—; cuando me vi de repente sin marido, de una manera trágica y a los dos años escasos de matrimonio, que fueron una continua luna de miel, creí morirme.
  • Es más, aun deseé morirme, pedí a Dios la muerte, con toda la fuerza de mi alma, para ir a reunirme cuanto antes con mi adorado Demetrio, y si me dejo llevar del demonio, enemigo de la vida, me suicido.
James Jacques Joseph Tissot
  • —¿Y no se suicidó usted? —la pregunté.
  • —No, ya lo ve usted.
  • —Tiene usted razón; ya caigo —respondí.
  • —No me suicidé, y hasta encontré bien pronto un soberano consuelo a mi aflicción y un motivo de vivir.
  • —¡Ah, un motivo de vivir! —exclamé—. ¿Y para qué vive usted?
  • —Pues, vivo para encomendar a Dios el alma de mi Demetrio y aplicarle mis merecimientos por la gracia del Señor. Y así, cuantos más años viva, más servicios puedo rendir a su pobre alma.
  • Porque ya sabrá usted que, una vez muertos, nada podemos hacer por nuestros muertos; hay que estar viva para hacer por ellos.
  • —¡Consoladora doctrina! —exclamé, sin poderme contener.
  • —Y, además —añadió la afligida viuda—, gozo un singular placer, cual es el de esperar el día en que vaya a reunirme con mi Demetrio. Esta esperanza es un verdadero deleite.
Giorgio de Chirico
  • Así lo creo, señora —contesté—. Esperar morirse y desearlo, y vivir gozándose en esa esperanza y ese deseo, ha de ser mucho mejor que morirse de una vez y de verdad. Porque una vez muerto, no le queda a uno, me parece, el goce de la esperanza de dejar esta vida miserable.
  • —Así parece —dijo pensativa, la larga viuda de Demetrio.
  • —Ya dijo, señora, el gran Leopardi, a quien usted conoce...
  • —Sí que conozco sus obras, en efecto, y me han consolado no poco...
  • —Ya dijo, pues, Leopardi, que el mejor día es el sábado y que no debe a uno importarle que no le llegue el domingo. Hay que vivir en víspera; cuanto más larga mejor.
Joaquin Sorolla y Bastida, retrato de Unamuno
  • Además, amigo D. Miguel —me dijo la viuda—, yo me preparo para una buena muerte, para una muerte que me permita unirme de nuevo a mi difunto Demetrio, y toda preparación me parece poca y corta. Cuanto más larga mejor.
  • —Además, así —le contesté— se prolonga el deleite de la espera.
  • Ya habrá usted observado, señora, qué cuando le dan un exquisito pastel a un niño, si éste es torpe y grosero se lo devora al momento y casi sin mascarlo, se lo traga; pero si es de gusto delicado, lo está contemplando largo rato haciéndole la rosca, inspeccionándolo y circunspeccionándolo ...
  • —¿Que distinción es ésa? —me preguntó.
  • Y yo, que había soltado esas dos palabras para que me preguntase por su distinción y cambiar así de tema, con objeto de hacer la conversación más amena y esperar más divertidamente a que se acabara, le dije:
Claude Oscar Monet
  • Cuando se inspecciona una cosa, señora, el sujeto inspeccionador se está quieto y hace dar vueltas al objeto inspeccionado, para poder verlo por sus caras todas; mientras que cuando se trata de un objeto al que no podemos voltearlo, hay que ir uno mismo, el sujeto, a su alrededor y circunspeccionarlo. Así, cabe inspeccionar un caballo o una manzana, pero a una torre o una montaña es menester circunspeccionarla.
  • —¡Es bonito!
  • —Muy bonito, señora. Y así, el niño juicioso inspecciona y circunspecciona el pastel, y, si es soberanamente juicioso, lo guarda y no se lo come.
Evgenia Gapchinska
  • Así tengo yo una amiga, viuda como yo, aunque no tantos años —me dijo—, que guarda, hace más de treinta, en un armario, los dulces de la boda.
  • —Y hace bien, señora; hace muy bien. Y supongo que se hará enterrar con ellos, como no se los reserve para que con ellos se rompan las primeras muelas sus nietos. Estos dulces fósiles tienen un singular encanto.
  • —¡Ay, los dulces fósiles! —suspiró la viuda de Demetrio, añadiendo—: ¿Y de las amarguras fósiles, qué me dice usted, amigo D. Miguel?
  • —De esas le digo, señora —y al decir esto, mi voz tomó un acento profético y solemne—, que el supremo arte de la vida es el de divertirse con el dolor.
István Farkas
  • Y entonces, en última confidencia ya, me confió la viuda de Demetrio que había querido guardar en un lacrimatorio las lágrimas que a la muerte de su marido derramó, en la esperanza de que cristalizaran en perlas; pero se le habían evaporado, dejando un imperceptible sedimento, un invisible poso de sales.
  • —Esta es la sal de la tierra —le dije—, sal de lágrimas. Y si por ella no fuera, seríanos insípida y sosa la vida.
Man Ray, photo
  • —Hay que pasarla a ratos... —empezó a decir la filosófica viuda.
  • Y yo la atajé diciendo:
  • —No; no, señora; algo más. Hay que aprender a divertirse con el dolor. Y vivir mucho, para poder gozar más tiempo de la dulce esperanza de la muerte. Ya dijo Galileo, señora, que "quien se despoja de la vida, prívase, al mismo punto, de poder lamentarse de esa o de otra pérdida".
Mary Stevenson Cassatt
  • —¡Profunda sentencia! —exclamó la filosófica viuda, y volviendo su filosófica mirada al retrato de su difunto marido, debió pensar que éste no había envejecido, como ella, y que se encontrarían con cuarenta años de diferencia; miróme luego, revoloteó una sonrisa agridulce por su boca, a la vez que un fruncimiento dulciagrio por su ceño, y, al despedirse, me dijo: —Vaya, voy a encomendar a Dios a mi marido.
  • —Dios le dé salud y larga vida para encomendarlo —le dije, y me salí.
José Gutiérrez Solana, retrato de Unamuno
  • Si adoptaran la filosofía de esta viuda modelo todos los viudos y viudas que son, que han sido —esto de haber sido viudo tiene su misterio— y que serán, y lo mismo de una persona que de una idea, pronto se vería que eso que llaman por ahí pesimismo es lo más divertido que hay.
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  • La viuda de Demetrio
  • (Ensayo de filosofía moral)
  • Publicado en el periódico "Mundo Gráfico", Madrid, 22-5-1912
  • Miguel de Unamuno
Thomas Couture
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martes 27 de octubre de 2009

Prudence Heward, fortaleza femenina

Au théatre
  • Queridos amigos, de nuevo en la sección de mujeres en el arte, esta vez, para mostraros a una pintora excelente y vital que tan solo vivió 51 años, muy fructíferos artísticamente hablando aunque bastante olvidada como casi todas sus coetáneas que lucharon por hacerse un hueco en el mundo del arte. Espero que disfrutéis de su obra tanto como yo.
Knowlton, Quebec 1932
  • Prudence Heward nació en Montreal en 1896, para trasladarse en 1914 a Inglaterra con su familia, volcando todos sus profundos sentimientos en su trabajo con la Cruz Roja.
Une jeune Indienne
  • De vuelta a Montreal en 1918, se inscribió en clases de arte y casi de inmediato su trabajo llamó la atención pública.
Sunflowers c. 1936
  • Aunque en apariencia tímida, su estilo y sus técnicas revelan un profundo espíritu rebelde, inquieto y fuertemente individual.
Scène de Venise
  • Se asoció con varios grupos de artistas, en particular el Grupo de Beaver Hill Hall, y viajó a menudo a Quebec, Ontario, y las Bermudas.
Rollande 1929
  • En el año 1925 se fue a París y estudiando pintura conoció a la que sería su amiga más íntima durante toda su vida: Isabel McLaughlin que también sería una notable artista.
Vase of Flowers II c. 1940-1946
  • Sus paisajes son "utópicos" espacios, que se muestran al lado de formas humanas que los contemplan extasiadas.
Prudence Heward
Farmhouse Window, (1938)
  • Sus figuras y retratos nos abstraen y nos sumergen en un mundo femenino pero con grandes dosis de fortaleza e individualismo.
  • Sus colores únicos, su percepción del entorno hacen de Prudence una pintora que supo captar a la perfeción la esencia y el valor de la naturaleza, de la vida.
Portrait of Mrs. Zimmerman 1943
  • Personalmente adoro su obra y me resulta fascinante sacar a la luz a una artista con tanto talento y personalidad.
Vase of Flowers I c. 1940-1946
  • Murió prematuramente, en Los Ángeles, después de tratamientos prolongados para el asma el 19 de marzo de 1947.
Farm c. 1933
  • En su trabajo Heward revela la influencia de Cézanne, Matisse y Henri Rousseau, tanto en sus portentosos retratos como en la belleza de sus paisajes y naturalezas muertas.
Mulleins and Rocks c. 1932-1939
  • Las obras de Heward han sido seleccionadas para numerosas exposiciones internacionales, incluidas la Exposición del Imperio Británico de Londres en 1925, y la Exposición Canadien d'Art de Paris en 1927.
Leaves c. 1933
  • La artista fue invitada a exponer su trabajo con el Grupo de los siete en 1928 y nuevamente en 1931, y celebró su primera exposición individual en 1932 en las Galerías de Scott, de Montreal.
  • La Galería Nacional de Canadá presentó una muestra conmemorativa en 1948, al año siguiente de su muerte.
In Bermuda 1939
Girl Under a Tree (1929)
The Farmer's Daughter 1945
A Summer Day
Apple Tree c. 1935
Rosaire
Autumn Hills c. 1941
Anna c. 1927
Back Garden 1938
Farmer’s Daughter
Countryside
Farmhouse and Car c. 1933
Ann 1942
Fruit in the Grass 1939
Girl in Yellow Sweater 1936
September 1938
Autumn Landscape c. 1932-1946
  • No me dejaste nada, cuando
  • me desnudaste a la luz
  • con suavidad me quitaste la piel
  • me desvestiste hasta el hueso.
  • No me dejaste nada, pero lentamente me derretí
  • en la tierra verde
  • el pasto creció entre mis muslos.
  • Y cuando una flor salió disparada
  • desde mis dientes desenganchados
  • no me dejaste nada sino la lengua para decirlo
Girl on a Hill 1928
Sarah Eliot 1945
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martes 20 de octubre de 2009

Eeva Kilpi, sin censuras

Meltem Aktas
  • Queridos amigos, en esta ocasión os presento a una escritora muy peculiar y dotada de una sensibilidad al límite.
  • Se trata de Eeva Kilpi, nacida en Karelia en el año 1927.
Nikolai Galakhov, Primavera en Karelia
  • Durante una carrera que abarca cuarenta años, Eeva Kilpi se ha centrado en las emociones , los sentimientos femeninos y las historias cotidianas de las familias de su país.
Nikolai Galakhov, Karelia
  • La escritora vivió su infancia en Karelia y como otros tantos miles de compatriotas huyó a Finlandia cuando la Unión Soviética se apoderó de la zona al final de la Segunda Guerra Mundial.
Eeva Kilpi
  • El cambio de vida de Karelia a Finlandia, que suponía olvidar sus adorados paisajes campestres para vivir en la ciudad fue traumático para ella, dejando cumplida cuenta de este sufrimiento en sus primeros trabajos, en los que recuerda su infancia desde una feliz idealización vislumbrando los paisajes teñidos de colores y sentimientos, dirigiéndose sin remedio y en lo que ella vive como un sinsentido hacia la alienación, la soledad y la despersonalización de la vida urbana.
Nikolai Galakhov, Karelia in winter
Eeva Kilpi
  • Posteriormente centró su atención cada vez más en los problemas experimentados por las mujeres que luchan por adquirir una independencia en un mundo dominado por los hombres y el dinero al que sólo ellos tienen acceso.
Nikolai Galakhov, Karelia
  • Esta lucha dista bastante de un feminismo teórico o fanático, sino que se basa en una reivindicación dirigida a que la mujer pueda adquirir una independencia que los abusos ejercidos por los hombres impiden en la sociedad en la que vive.
Hugo Simberg
  • Una excepción interesante en su carrera es la novela erótica experimental Tamara (1972, 1978), un retrato de la relación entre una mujer sexualmente activa y un hombre con discapacidad.
  • En los años 70 Kilpi dio un giro a su forma literaria, comenzando a interesarse más por la poesía en detrimento de la narración que la había absorbido hasta entonces.
  • En su poesía abundan los temas sobre la vida cotidiana de las mujeres, sus sentimientos más íntimos, sin buscar otros temas grandilocuentes.
  • Sus obras poéticas han tenido una amplia repercusión en Finlandia y en Suecia.
Hugo Simberg
  • Entre 1989 y 1993 y volviendo a la narrativa, Kilpi publicó una aclamada trilogía de novelas autobiográficas que pretendían retratar el paso de la niñez a la juventud en una atmósfera que recuerda sus más viva sensibilidad íntima sumida en un mundo bélico y amenazador.
István Sándorfi
  • Las obras recientes de la autora, incluyen la recopilación poética Kiitos elisestä ( Gracias por ayer de 1996) y la actualísima novela Unta vano, cuyos temas principales son el amor, el envejecimiento, la vejez y la muerte.
  • He aquí una muestra de su poesía. Sin censuras.
Zdzislaw Belsinski
Eeva Kilpi
    • Dime si molesto,
    
    
    • dijo él al entrar,
    
    
    • porque me marcho inmediatamente.
    
    
    
    • No sólo molestas,
    
    
    • contesté,
    
    
    • pones patas arriba toda mi existencia.
    
    
    • Bienvenido.
István Sándorfi
    • Cuando uno ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar.
    
    
    • Cuando uno ya no tiene fuerzas para fotografiar,
    
    
    • tiene que ver con los ojos del alma.
    
    
    • Cuando uno ya no tiene fuerzas para leer,
    
    
    • tiene que estar lleno de narraciones.
    
    
    • Cuando uno ya no tiene fuerzas para hablar,
    
    
    • tiene que resonar.
    
    
    • Cuando uno ya no tiene fuerzas para andar, tiene que volar.
    
    
    • Y cuando llegue la hora,
    
    
    • uno tiene que desprenderse de los recuerdos,
    
    
    • de los ojos del alma, dejar de soñar,
    
    
    • callarse y plegar las alas.
    
    
    
    • Pero pase lo que pase, sigue la narración, sigue.
István Sándorfi
  • ¿Te dejarías follar por quince euros?
  •  me dijo

  • en la parada del autobús a las 0.42
  • rodeados de calles vacías y congeladas.

  • Primero negué con la cabeza, pero luego le dije:

  • Por dinero no, pero si pasas la aspiradora y friegas los platos...

  • Entonces él, a su vez, se negó
  • y se dio la vuelta abatido para seguir su camino.
Mary Qian

  • Bueno, si de verdad
  • quieres una confesión,
  • Ahí va:
  • He tenido treinta y seis amantes
  • son demasiados
  • Tienes razón,
  • contesté,
  • Hubiese bastado con treinta y cinco.
  • Pero, cariño, el treinta y seis eres tú.
  • Bienvenido.
István Sándorfi
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martes 13 de octubre de 2009

Peregrine Heathcote, una historia en cada lienzo

Her Master's Voice
  • Las Pinturas de Peregrine Heathcote nos remiten por un lado a un mundo onírico, personalísimo, del ensueño sugerido desde las más altas cotas de la imaginación del creador.
Retrato
  • Evoca en ellas un soñador mundo interior repleto de los recuerdos del encanto de la juventud de sus padres y de su propia infancia que transcurrió en Gran Bretaña y Dubai.
Great Expectations
  • Por otro lado aparece una sección pictórica protagonizada por la jet-set y el mundo estilizado y refinado de la cultura y el arte. Predominan en este aspecto los retratos de ejecutivos, aristócratas y personajes de la alta sociedad.
Casablanca
  • Cada lienzo sugiere una historia, nos impulsa a imaginar las circunstancias en torno a una escena, a apuntar el contexto que rodea al momento creativo, haciendo así partícipe al espectador de las obras, a las que transmitiría sus emociones y un punto de vista narrativo único.
Great expectations detall
  • Nacido en Londres en 1973, Peregrine Heathcote se graduó de la Academia de Arte de Florencia en 1995 y actualmente vive y trabaja en Chelsea, Londres.
    • La BBC recientemente filmó un documental sobre la pintura de retratos de Peregrine, que se ha transmitido en todo el mundo.
    • Sus pinturas han sido expuestas en la Royal Society of Portrait Painters, y han protagonizado múltiples exposiciones en cada rincón de nuestro planeta.
Handle With Care
High Flyer
In Pursuit Of Dreams
Lucky Seven
Music In The Air
New Arrival
Olivia
Ready Ready
Returning
Rising
Rising detall
Belle Vue
Serena
Something To Think About
Tete a Tete
The Photographer
Transatlantic
Transatlantic detall
Transatlantic Romance
Until Next Time
With High Hopes
Classical Music
En Route
Ready to Go
Sea View
XI
Pool Side
    • Nadie mojaba el aire
    • tanto como mis ojos.
    • Me decías: "¿Trabajas?"
    • Me decías: "¿Ya es la hora del té?"
    • Y yo no te decía: "Te amo";
    • no te decía:
    • "Eres todo lo que tengo";
    • no te decía:
    • "Eres la única rosa en la que caben
    • todas las primaveras".
    • Me decías:
    • "Adiós, hasta mañana".
    • O me decías:
    • "¿Necesitas algo?".
    • Y yo no te decía:
    • "Me estoy muriendo
    • de amor... me estoy muriendo".
    • Nadie mojaba el aire
    • como yo.
  • Antonio Gala
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sábado 3 de octubre de 2009

El fantasma del barrio judío: Paul Leppin

Mary Jane Ansell
  • Queridos amigos, hoy os mostraré un cuento del autor checo: Paul Leppin.
  • Un escritor fructífero y brillante que cultivó no solo el arte de escribir cuentos, también fue un extraordinario autor teatral, poeta y novelista excelente.
  • Nació en la ciudad de Praga el 27 de noviembre de 1878 y murió el 10 de abril del año 1945.
  • Nos logra sumergir en el ambiente de su ciudad a través de las sensaciones de una mujer llamada Johanna.
  • La descripción del ambiente es exquisita y la forma de escribir del autor nos introduce rápidamente en el justo instante que nos quiere mostrar.
  • Espero que os guste.
Jared Joslin
  • "En el centro de Praga, donde ahora forman anchas calles las altas y aireadas casas de alquiler, existía aún hace diez años el barrio judío.
  • Un retorcido y lóbrego laberinto del que ninguna tormenta lograba barrer el olor a moho y paredes húmedas, y donde en verano las abiertas puertas despedían un aliento venenoso.
Prague Sunrise: Scott Burdick
  • La suciedad y la pobreza apestaban a cual más, y en los ojos de los niños que allí crecían titilaba una indolente y cruel perversidad.
  • A veces, el camino conducía a través de la panza de una casa, en forma de bajo y abovedado pasadizo, o daba una brusca vuelta para terminar de repente ante un muro.
  • Los vendedores, que apilaban sus baratijas en el desigual adoquinado, delante de las tiendas, llamaban a los transeúntes con cara de astucia.
  • En las entradas de las casas permanecían apoyadas las rameras de pintados labios, que reían con ordinariez, susurraban cosas a los oídos de los hombres y se levantaban la falda para enseñar las medias amarillas o verdosas.
  • Viejas alcahuetas de blancas greñas y temblequeante mandíbula saludaban desde las ventanas, golpeaban el alféizar, llamaban con las manos y producían guturales sonidos de afán y satisfacción cuando algún individuo caía en la red y se aproximaba.
George Bellows
  • Reinaba allí la lascivia y, una vez anochecido, invitaba a una visita con sus farolillos rojos.
  • En algunos callejones había en cada casa un prostíbulo, cuchitriles donde el vicio se acostaba en un mismo lecho que el hambre, donde mujeres tuberculosas de marchitos encantos tenían establecido su mísero negocio; secretos tugurios en los que, entre murmullos y guiños, más de una chica en edad escolar era desflorada y su indefensa virtud terriblemente malvendida.
Fabián Pérez
  • También había mancebías de postín, amuebladas con lujo, donde el pie sólo pisaba alfombras y las rollizas meretrices aparecían luciendo sedeños vestidos de cola.
  • El salón Aaron se hallaba en un edificio de dos pisos, no lejos de la sinagoga y tocando a las destartaladas chozas del callejón de los gitanos.
  • Dado el pobre aspecto de los alrededores, aquella casa casi producía un aspecto pulcro, pese a que el revoque de las paredes se había desprendido en parte y el polvo y la lluvia embadurnaban los vidrios de las encortinadas ventanas.
  • De día dominaba el silencio.
Jeremy Lipking
  • Sólo raras veces subía un cliente los gastados peldaños que conducían a la oscura entrada y, al cabo de una hora, volvía a salir rápidamente, vergonzoso y con el cuello subido. Pero de noche brotaba allí, como de pozos escondidos, una vida vibrante, ruidosa y llena de luz.
  • Encendíanse las ventanas, y las risas aleteaban dentro como un pájaro encerrado en una jaula.
  • Entre ellas sonaba la de Johanna; una especie de cálido arrullo, insinuante y sensual, que se distinguía claramente de las voces de las demás, y que en ocasiones ya se oía en medio del silencio matutino, como el canto de una alegre alondra enamorada.
  • A Johanna le complacía que los hombres acudiesen a ella.
Fabián Pérez
  • Estaba más solicitada que sus compañeras, porque a cada cliente le daba algo de esa dulzura apocada, torturadora e inquieta que llenaba su ser, y que los perezosos cuerpos de las otras mujeres no poseían. La propia Johanna se asombraba de ello.
  • La profesión que para tantas rameras resultaba una aburrida y desagradable carga, despertaba en su persona un estático anhelo de amor, un acicate que sentía en su carne y que confería a sus ojos un brillo juvenil.
Gustav Klimt
  • Con unos labios agrietados y heridos de tanto besar, bebía de la boca de los hombres, siempre invadida por la virginal voluptuosidad que acompañara su primer abrazo.
  • En los descansos que le dejaba su pecaminoso trabajo, que le parecían insoportablemente largos y desiertos, escuchaba los pasos de los transeúntes, y si sonaba la campanilla, se le iluminaba el rostro y suspiraba.
Fabián Pérez
  • Había muchos días en que saboreaba el amor hasta la saciedad, pero cuando por fin yacía en su cama con la cabeza atontada y los miembros doloridos, su memoria recorría aún todos los hombres conocidos, abandonándose al goce del recuerdo, y Johanna sonreía en la oscuridad.
Fabián Pérez
Zhaoming Wu
  • A veces, sobre todo en verano, cuando se acostaba próxima ya la madrugada, su excitación aumentaba ya hasta el tormento.
  • Entonces se asomaba en camisón a la ventana para observar el gueto. Extendía los desnudos brazos y sentía en su piel cual gotas de sangre la templada lluvia.
  • Lo que tenía a sus pies, era su mundo.
Anna Bocek
  • La ciudad donde parpadeaban las soñolientas luces de las casas de citas, donde en las callejuelas de mala reputación se acurrucaban pesadas sombras y, a lo lejos, un gimoteante violín o el duro tecleteo de un artefacto musical invitaba todavía a la diversión...
  • Entonces una soñadora melancolía bañaba de lágrimas su cara.
  • La brisa nocturna acariciaba suavemente sus senos, Johanna echaba la cabeza hacia atrás, y sus labios besaban el aire."
  • Paul Leppin
  • El fantasma del barrio judío, fragmento
Oskar Kokoschka, Praga
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sábado 26 de septiembre de 2009

Bonnie Hofkin nos revela la forma humana en sus pinturas

Medical - Baby Delivery
  • Bonnie Hofkin, una artista contemporánea y polifacética nos habla de su inspiración y su manera peculiar y poética de vivir el arte. Sus trabajos están marcados primero por su dedicación a la ilustración en el campo médico así como científico y posteriormente su incursión en el mundo de la pintura con una original proyección y mezcla que nos hace observar su cuadros y deleitarnos con los detalles de la anatomía y también con una obra altamente poética.
Pet Portrait
  • "En algún punto entre el Adriático y el Mediterráneo, me encontré con mi musa.
  • La antigua Europa soñadora, la decadencia de las góndolas venecianas o la celebración de la forma humana en numerosas fuentes y estatuas.
  • ¿Cómo transformar con la yemas de los dedos el mármol de Bernini en carne animada?
Bonnie Hofkin
  • ¿Cómo liberaba Miguel Ángel a sus figuras de la piedra mientras aún permanecían en el cautiverio del mármol en bruto sin pulir?
  • Veo las grietas, los chips, las erosiones y las pátinas como un homenaje al tiempo: estas imperfecciones definen una forma muy parecida a la sombra de un velo de encaje sobre la cara de una mujer.
Alan
Alegrias
  • Estas son las fuentes de las que he bebido, y así, trato de mezclar estos elementos en cuanto a su forma y a su expresión en mi trabajo.
  • Para crear texturas «envejecidas» , he aprendido a renunciar a un control total de los materiales.
Artemis Ascends
  • Me siento simplemente una trabajadora de las fuerzas elementales en la aplicación de métodos.
  • De manera que una serie de cortes en el pigmento o una riada de pinceladas me hacen ver en mis obras las arrugas y las erosiones del amor.
  • Armour
Minotaur
  • Mi pintura intenta combinar la forma escultórica clásica con un material o un acabado degradado y tosco.
  • Si lo quiero expresar desde un punto de vista médico, diría que cuando choca la pasión con la exactitud anatómica, el resultado es un movimiento dinámico y la emoción dentro de la figura ."
Audrey Hepburn
Ben
  • Bonnie Hofkin realizó su Bachillerato en Artes de la Universidad de California en Berkeley y continuó sus estudios de ilustración en el Art Center College of Design en Pasadena, California.
  • Demostrando su pasión por la anatomía humana pasó a obtener su Maestría en Artes trabajando en la ilustración médica de la Universidad de Texas Southwestern Medical Center en Dallas.
  • Después de décadas como freelance en Nueva York y en la Bahía de San Francisco, dejó el aerógrafo para tomar el pincel empezando así su labor de revelar la forma humana desde el ojo de una anatomista.
Anya
Shadow
Blinded
Cape
Composer
Doubt
Eclipse
Entropy
Espresso
Guitarist Estaban Bello
angel
Implicit
Janelle
Jazz
Joe Lewis
Julie
Kiev
Maer Rua
Nude Study
Nude
Olympia
Peacock
Pericles
Perri
Pluto's Desire
Rajasthan
Recline
Scientist Linus Pauling
  • Oreja, mano, brazo, pierna, ojo,
  • tu mitad que se ajusta con la mía
  • en la superficial anatomía donde corren tu audacia y mi sonrojo.
  • Para la sed, en tu belleza mojo
  • los ojos insolados de alegría y convencida
  • de mi paganía el árbol del asombro te deshojo.
  • Apariencia no más.
  • Por dentro explora tu oscuridad,
  • tu sal, tu vericueto, virus, microbio, célula y espora;
  • sangre y poder total es tu sujeto:
  • la fealdad adentro te decora
  • y te tiembla de muerte el esqueleto.
  • Study for Ugolino's Son
    The Boxer
    Ulysses
    White Gown
    Winter
    Evite
    Safe Creative #0909254588121

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