- Queridos amigos, tras unos días de descanso y asueto bloguero, volvemos a la carga con lo que más nos gusta por aquí. La poesía y la pintura claro. Y en este caso un escritor por el que siento debilidad.
- Se trata de Luis Alberto de Cuenca, nacido en Madrid en el año 1950, licenciado en filología clásica, ha traducido a Eurípides y Homero entre otros. Director de La Biblioteca Nacional hasta el año 2000 y poeta de los que clavan su pluma ardiente sobre el papel apuntando al alma directamente.
- Es de mis favoritos, y no puedo ser muy objetiva, sólo apasionada y ferviente esclava de sus escritos.
- Os dejo con algunos de sus poemas y con las coloristas y fantásticas pinturas de la artista ucraniana Elena Ilku.
El fantasma
- Cómeme y, con mi cuerpo en tu boca,
- hazte mucho más grande
- o infinitamente más pequeña.
- Envuélveme en tu pecho.
- Bésame.
- Pero nunca me digas la verdad.
- Nunca me digas: «Estoy muerta.
- no abrazas más que un sueño»
-
- De "Necrofilia" 1983
---
Cuando vivías en La Castellana
- Cuando vivías en la Castellana
- usabas un perfume tan amargo
- que mis manos sufrían al rozarte
- y se me ahogaban de melancolía.
- Si íbamos a cenar, o si las gordas
- daban alguna fiesta, tu perfume
- lo echaba a perder todo. No sé dónde
- compraste aquel extracto de tragedia,
- aquel ácido aroma de martirio.
- Lo que sé es que lo huelo todavía
- cuando paseo por la Castellana
- muerto de amor, junto al antiguo hipódromo,
- y me sigue matando su veneno.
De "La caja de plata" 1985
---
La noche blanca
- Cuando la sombra cae, se dilatan tus ojos,
- se hincha tu pecho joven y tiemblan las aletas
- de tu nariz, mordidas por el dulce veneno,
- y, terrible y alegre, tu alma se despereza.
- Qué blanca está la noche del placer. Cómo invita
- a cambiar estas manos por garras de pantera
- y dibujar con ellas en tu cuerpo desnudo
- corazones partidos por delicadas flechas.
- Nieva sobre el espejo de las celebraciones
- y la nieve eterniza el festín de tus labios.
- Todo es furia y sonido de amor en esta hora
- que beatifica besos y canoniza abrazos.
- Para ti, pecadora, escribo cuando el alba
- me baña en su luz pálida y tú ya te has marchado.
- Por ti, cuando el rocío bautiza las ciudades,
- tomo la pluma, lleno de tu recuerdo, y ardo.
De "El otro sueño" 1987
---
Bebétela
- Dile cosas bonitas a tu novia:
- «Tienes un cuerpo de reloj de arena
- y un alma de película de Hawks.»
- Díselo muy bajito, con tus labios
- pegados a su oreja, sin que nadie
- pueda escuchar lo que le estás diciendo
- (a saber, que sus piernas son cohetes
- dirigidos al centro de la tierra,
- o que sus senos son la madriguera
- de un cangrejo de mar, o que su espalda
- es plata viva) . Y cuando se lo crea
- y comience a licuarse entre tus brazos,
- no dudes ni un segundo:
- bébetela.
"El bosque y otros poemas" 1997
---
La mujer del Vampiro
- Para no verme triste, has dibujado
- mi rostro en los espejos de la casa,
- y has afilado minuciosamente
- la estaca de madera que tú misma
- clavarás en mi pecho, atravesándome
- el corazón.
-----
-
- Página web con poesías y biografía de Luis Alberto de Cuenca
- Página web con trabajos de la pintora Elena Ilku




