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miércoles, agosto 26

Robert Desnos: Tanto he soñado contigo...

Susan Moore
  • Queridos lectores, mi afición como activa lectora de poemas, me lleva esta vez a mostraros un texto exquisito donde los halla.
  • El autor : Robert Desnos fue un prolífico escritor francés, crítico de cine, periodista y locutor de radio entre otras profesiones, con una vida corta, intensa y cuyo final tuvo lugar en un campo de concentración tras permanecer más de un año recluido.
Correggio
  • Desnos nos dejó un legado maravilloso e imperecedero, sus escritos, sus poemas.
  • Esta poesía llamada: A la misteriosa, no deja lugar a dudas frente a su maestría como escritor, consiguiendo que el lector quede atrapado desde la primera linea.
  • El amor, la ausencia y el dolor que todos en algún momento hemos sentido, queda ahora al descubierto, desnudándonos sin pudor el alma y sintiendo a la par que el autor el sentimiento del amor en toda su magnitud.
Robert Desnos, retrato pintado por George Malkine
  • Y quizá, tal vez, podamos aliviar nuestra melancolía con los versos de Robert Desnos, al comprender que no somos seres únicos en sentir hervir nuestra sangre, en las noches frías e interminables en que la memoria nos hostiga inevitablemente.
  • Espero que os guste, tanto como a mí.
Salvador Dalí
A la misteriosa ( 1926 )
  • Tanto he soñado contigo que pierdes tu realidad.
  • ¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo
  • y besar sobre esa boca
  • el nacimiento de la voz que quiero?
  • Tanto he soñado contigo,
  • que mis brazos habituados a cruzarse
  • sobre mi pecho, abrazan tu sombra,
  • y tal vez ya no sepan adaptarse
  • al contorno de tu cuerpo.
  • Tanto he soñado contigo,
  • que seguramente ya no podré despertar.
  • Duermo de pie,
  • con mi pobre cuerpo ofrecido
  • a todas las apariencias
  • de la vida y del amor, y tú, eres la única
  • que cuenta ahora para mí.
  • Más difícil me resultará tocar tu frente
  • y tus labios, que los primeros labios
  • y la primera frente que encuentre.
Simon Goinard Phelipot
  • Y frente a la existencia real
  • de aquello que me obsesiona
  • desde hace días y años
  • seguramente me transformaré en sombra.
  • Tanto he soñado contigo,
  • tanto he hablado y caminado, que me tendí al lado
  • de tu sombra y de tu fantasma,
  • y por lo tanto,
  • ya no me queda sino ser fantasma
  • entre los fantasmas y cien veces más sombra
  • que la sombra que siempre pasea alegremente
  • por el cuadrante solar de tu vida.
Robert Desnos: 1900-1945 Versión de Francisco de la Huerta
Edith Chauvet-Simon
Publicado por Carmen Pascual, carmensabes Safe Creative #0908264274581

sábado, enero 31

Escrito en el cuerpo

Anwen Keeling
  • " Cómo deseé ser aquella inocente pieza de acero inoxidable cuando se llevó la cucharada de sopa a los labios.
  • Habría cambiado toda la sangre de mi cuerpo por medio litro de caldo vegetal.
  • Déjame ser un taco de zanahoria o un fideo para que me metas en tu boca.
  • Tuve envidia del panecillo.
  • La miré partir y untar cada trocito con mantequilla, empaparlo lentamente en el tazón, dejar que se volviera grueso y grávido, que se hundiese bajo el peso rojo oscuro y que resucitara al glorioso placer de sus dientes.
  • (...)
  • Las patatas, el apio, los tomates, todo había pasado por sus manos. Cuando me tomé la sopa la filtré para saborear su piel.
  • Había estado allí, debía quedar algo de ella.
  • La encontraría en el aceite y las cebollas, la detectaría a través del ajo. Sabía que había escupido en la sartén para ver si el aceite estaba a punto.
  • Es un viejo truco, todos los chefs lo hacen, o lo hacían.
  • Y supe, cuando le pregunté qué había en la sopa, que había suprimido el ingrediente fundamental.
  • Te saborearé, aunque sea a través de tu cocina. "
  • Jeanette Winterson
  • Escrito en el cuerpo (fragmento)
Georges Malkine

domingo, enero 4

La mujer tigre

  • " No hay nada más espléndido que las manchas color albaricoque de su cuello, que se estira y se pliega cuando atisba los flancos.
  • Hace tiempo que la estudio y, de momento, lo único que he conseguido averiguar es que duerme por la tarde, se pierde por las noches y se asoma de este lado sólo al mediodía, cuando el sol le acentúa las franjas del lomo y enciende sus pupilas piedra pómez.
  • Desde el día en que la encontré, distraída, clavándose un colmillo en el labio con delicadeza, no he dejado de imaginar la cacería.
  • ¿Quién cazaría a quién? Desde luego su boca promete el vértigo, la sangre, el rito de la muerte ágil. Mi arma es esta pluma: suficiente al menos, para sucumbir con dignidad.
  • Ese temblor del costado, de las rayas de su vientre al respirar, me salpica la vista, me obsesiona. Su dulce rugir de pequeña catarata me persigue cuando sueño.
  • Al despertar, en cambio, sueño con perseguirlo. Ella tiene demasiado olfato como para dejarse sorprender en una página.
  • Haría falta una novela, quizá varias, para poder albergar la esperanza de que bajase la guardia por un instante, en mitad de algún párrafo. Pero para hacer eso necesitaría estudiarla durante años.
  • Al fin y al cabo, todo consiste en engañar al tigre. El hambre, algunas veces, la obliga a acercarse con encantador disimulo y relamerse.
  • Si todavía no me ha atacado es porque, de momento, le agrada esto que escribo, o al menos le hace gracia a su coquetería.
  • Por mi parte, estoy dispuesto al sacrificio: la supervivencia es tan mediocre... Sé bien que le importo poco, que para ella soy, básicamente, un curioso trozo de carne.
  • Aunque también sé que, si transcurre un par de días sin que nos veamos, ella busca cualquier pretexto para regresar y rondar mi cuento.
  • Incluso a veces me hace el honor y decide afilarse las uñas delante de mis ojos, frotándolas contra un árbol con una lentitud exquisita.
  • Otras veces he notado cómo se demoraba al marcharse, mientras dibujaba hipnóticas ondas con su cola manchada.
  • Y aún más.
  • Estoy seguro de que en su guarida de fiera inconmovible, en las noches de luna clara, se siente sola.
  • Y de que a veces, también, hace un esfuerzo y me recuerda. "
  • Andrés Neuman
  • La mujer tigre (fragmento), de El que espera
  • Gracias Andrés...
  • (Anagrama, 2000)
http://www.andresneuman.com

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