- Queridos lectores, mi afición como activa lectora de poemas, me lleva esta vez a mostraros un texto exquisito donde los halla.
- El autor : Robert Desnos fue un prolífico escritor francés, crítico de cine, periodista y locutor de radio entre otras profesiones, con una vida corta, intensa y cuyo final tuvo lugar en un campo de concentración tras permanecer más de un año recluido.
- Desnos nos dejó un legado maravilloso e imperecedero, sus escritos, sus poemas.
- Esta poesía llamada: A la misteriosa, no deja lugar a dudas frente a su maestría como escritor, consiguiendo que el lector quede atrapado desde la primera linea.
- El amor, la ausencia y el dolor que todos en algún momento hemos sentido, queda ahora al descubierto, desnudándonos sin pudor el alma y sintiendo a la par que el autor el sentimiento del amor en toda su magnitud.
Robert Desnos, retrato pintado por George Malkine
- Y quizá, tal vez, podamos aliviar nuestra melancolía con los versos de Robert Desnos, al comprender que no somos seres únicos en sentir hervir nuestra sangre, en las noches frías e interminables en que la memoria nos hostiga inevitablemente.
- Espero que os guste, tanto como a mí.
A la misteriosa ( 1926 )
- Tanto he soñado contigo que pierdes tu realidad.
- ¿Habrá tiempo para alcanzar ese cuerpo vivo
- y besar sobre esa boca
- el nacimiento de la voz que quiero?
- Tanto he soñado contigo,
- que mis brazos habituados a cruzarse
- sobre mi pecho, abrazan tu sombra,
- y tal vez ya no sepan adaptarse
- al contorno de tu cuerpo.
- Tanto he soñado contigo,
- que seguramente ya no podré despertar.
- Duermo de pie,
- con mi pobre cuerpo ofrecido
- a todas las apariencias
- de la vida y del amor, y tú, eres la única
- que cuenta ahora para mí.
- Más difícil me resultará tocar tu frente
- y tus labios, que los primeros labios
- y la primera frente que encuentre.
- Y frente a la existencia real
- de aquello que me obsesiona
- desde hace días y años
- seguramente me transformaré en sombra.
- Tanto he soñado contigo,
- tanto he hablado y caminado, que me tendí al lado
- de tu sombra y de tu fantasma,
- y por lo tanto,
- ya no me queda sino ser fantasma
- entre los fantasmas y cien veces más sombra
- que la sombra que siempre pasea alegremente
- por el cuadrante solar de tu vida.
Robert Desnos: 1900-1945
Versión de Francisco de la Huerta








